Calefacción central, ¿desperdicio energético?

La calefacción central se ha posicionado como el método más utilizado en las comunidades de vecinos, puestos que supone la instalación de una única caldera que distribuirá el calor generado en los diferentes pisos o residencias que integran la infraestructura, de esta manera pago de este servicio es compartido por todos los integrantes de la comunidad ya que cada individuo deberá desembolsar el porcentaje pertinente por la cantidad de radiadores que posea el piso.

Desde que comenzaron a ser instalados los sistema de calefacción central se han observado evidentes desventajas que posee este modelo comunitario de calefacción, ya que, por ejemplo, una de los inconvenientes más frecuentes que se suscitan en las comunidades de vecino producto del modelo de calefacción central es la disparidad de temperaturas existentes entre los diferentes pisos, debido a que por lo general los pisos inferiores disfrutan de temperaturas mucho más altas que los pisos inferiores.

Resulta notable el importante grado de desperdicio energético que produce la calefacción central, ya que para el propietario o administrador de la comunidad de vecinos supone un gasto de calefacción fijo debido al hecho de no existir una regulación de la producción y consumo de calor, lo que significa que el rendimiento de este sistema es independiente de las necesidades y requerimientos de la propiedad, esto ocasiona un evidente despilfarro de energía.

En base a los argumentos mencionados en los párrafos anteriores, las organizaciones mundiales que se ocupan del ámbito energético y de la conservación ambiental, entre ellas la UE, han incitado al uso de contadores individualizados de calefacción, puesto que de este modo la calefacción estaría adaptada individualmente a los requerimientos de cada vivienda, lo que generaría un beneficio ahorro energético.

Según la disposición de las tuberías que surten a los radiadores, la calefacción central se divide en dos tipos, en anillo y en columna. Instalar un contador individualizado es más sencillo y factible en la calefacción central en anillo, ya que en este modelo existe una única tubería de entrada para cada vivienda en particular que surtirá a todos los radiadores del interior de la misma, por ende, en dicha entrada se realizaría el montaje del medidor en cuestión. Por el contrario, en la calefacción central dispuesta en columna, las tuberías de entrada están compartidas para diferentes pisos, lo que significa que para instalar contadores de calefacción individualizados se deberán realizar reformas en el suministro de calefacción de todo el edificio.

Incluso realizando la instalación de los contadores individualizados en cada piso de las comunidades de vecinos, solo se aminora en un pequeño porcentaje la cantidad de energía desperdiciada por la calefacción centra, por lo que la mejor opción para optimizar el rendimiento y consumo energético en las comunidades es la instalación de sistemas de calefacción individuales para cada vivienda.

Con la calefacción individual, cada inquilino de las comunidades de vecinos será capaz de regular la producción de calor en base a sus necesidades y requerimientos personales, lo que supone un gran ahorro monetario y energético. La calefacción individualizada debe ser promovida y promocionada en todo el país ya que representa una forma de aclimatar y mantener cálido los hogares durante los meses de invierno sin provocar el indeseado impacto ecológico que produce el despilfarro de energía y combustible.

¿Cómo ahorrar en la factura del gas y mejorar la eficiencia de los sistemas de calefacción al mismo tiempo?

La llegada de los fríos aires invernales vuelve totalmente necesario el uso de calefactores para climatizar nuestra casa a la temperatura de confort corporal. Sin embargo, como sabemos, el uso de los calefactores representa un consumo extra de gas y, por consiguiente, un aumento inexorable de la factura de gas. No obstante, regularmente el uso que damos de los calefactores es desmedido e ineficiente, por lo tanto, es menester tomar algunas medidas ahorrativas necesarias no sólo para reducir el costo de la factura de gas, sino también para calentar eficientemente nuestro hogar.

  • Purga los radiadores: cuando encendemos nuestros radiadores luego de un largo tiempo de inactividad y escuchamos un sonido tipo gorgoteo o notamos que la parte superior está mucho más fría que la inferior, esto es claro síntoma de acumulación de aire en su interior. Este problema causa un calentamiento no homogéneo, ineficiente y gasto energético excesivo. Para retirar el aire acumulado lo que debes hacer es realizar un purgado del radiador que consiste en dejar salir toda el agua contenida hasta que salga con un flujo no turbulento y suave.
  •  Aísla tu hogar: la mejor inversión que puedes realizar para mejorar la eficiencia del calefactor es comprar ventanas de doble cristal y cierre hermético para que el calor interno no se fugue y la casa se mantenga cálida por más tiempo, haciendo innecesario el uso del calefactor en todo momento.
  • Cierra las llaves de los radiadores: los radiadores dispuestos en habitaciones vacías no deberían estar consumiendo recursos, ni mucho menos estar encendidos, así que apágalos y cierra la llave del radiador.
  • Emplea termostatos y regula la temperatura a 20° C: a veces no es necesario tanto calor, pues, según los profesionales, por cada grado superior a los 20°C que no usemos estaremos ahorrando entre 8% y 5% en energía.
  • Usa la energía solar: abrir todas las persianas de tus ventanas es una buena idea para aprovechar el calor provisto por el sol. Es una opción gratis para mejor la calefacción de tu hogar. 
  • La ventilación es necesaria: una ventilación de 10 minutos es más que suficiente para renovar el aire de tu hogar en función de tu salud.

5 Recomendaciones para optimizar tu calefacción

Es innegable la necesidad de los sistemas de calefacción en las viviendas durante los crudos meses de invierno, sin embargo, la comodidad y confort que ofrece estos sistemas puede representar una importante inversión económica si no se implementan las medidas necesarias para aprovechar al máximo la generación del calor producido por las calderas, es por ello que a continuación le brindaremos una serie de recomendaciones para optimizar el funcionamiento del sistema de calefacción de su vivienda.

Resulta vital mejorar el funcionamiento de los sistemas de calefacción ya que de esta manera se logra disminuir el precio de las facturas de este esencial servicio, y, aunque existen muchos datos y sugerencias a tener en cuenta en lo que respecta a la optimización de la calefacción, en resumen, todas estas claves están comprendidas dentro de las cinco recomendaciones que se describirán en los siguientes párrafos.

Elige la mejor caldera: Aunque existen muchos modelos y tipos de caldera, ha quedado plenamente demostrado que las calderas de mayor eficiencia son las de condensación, ya que el innovador diseño y mecanismo de las mismas les permite brindar un rendimiento extraordinario aprovechando toda la energía generada y consumida por la misma. Las calderas convencionales desperdician el calor provocado por el enfriamiento del vapor del agua de los humos de la combustión, por el contrario, las calderas de condensación aprovechan este calor ya que no permiten la fuga y desperdicio de esta energía.

La importancia del control de la temperatura: Es muy común pensar que la mínima variación de un grado no es influyente en la temperatura, sin embargo, gracias a los estudios científicos y estadísticos se ha comprobado que cada grado de temperatura aumenta en un 7% el consumo de energía y combustible de los sistemas de calefacción, por ende, queda argumentado la relevancia de mantener controlada la temperatura para optimizar la eficiencia de la calefacción en el hogar.

Impedir que el escape del calor: El calor generado por los sistemas de calefacción debe tratar de mantenerse dentro de la vivienda ya que la fuga del mismo produce que las calderas deban utilizar mayor cantidad de energía y combustible para reponer el calor perdido, es por ello que se debe evitar el escape del mismo el cual tiende a fugarse a través de las puertas y ventanas. Se recomienda mantener las puertas y ventanas cerradas, en caso de una rotura o grieta en las mismas estas deben ser sustituidas y por último se sugiere añadir material aislante a la estructura las puertas y ventanas.

El uso de los radiadores: estos elementos son de gran utilidad ya que potencian el rendimiento de los sistemas de calefacción, para ello, los radiadores deben recibir un mantenimiento periódico para limpiar y purificar los mismos. Por otro lado, es importante mantener despejado el área donde se ubica el radiador y no utilizar el mismo para secar ropa o cualquier otro elemento.

Abriga la calefacción de tu hogar: Una de las medidas más simples y fáciles de ejecutar para optimizar la calefacción del hogar es abrigar tanto la vivienda como las personas que habitan en la misma, para ello, los individuos que se encuentran en el interior del hogar deben vestir abrigos o demás prendas para el invierno y se deben colocar cobijas en las camas y muebles del hogar. Asimismo, actualmente están disponibles en el mercado cortinas fabricadas con telas térmicas las cuales impiden el escape de calor del hogar y de esta manera colaboran con el rendimiento del sistema de calefacción de la vivienda.

Cómo purgar los radiadores

Durante el verano, los radiadores de nuestro hogar permanecen apagados por obvias razones, pero ya con la llegada del invierno debemos encenderlos nuevamente luego de un largo descanso. Durante ese tiempo de inactividad los radiadores acumulan aire en su interior, por lo que al encenderlos nuevamente calientan ineficientemente y de manera heterogénea, es decir, producen más calor en la base que en la parte superior, la cual permanece fría. Dicho calentamiento heterogéneo es en sí un mal funcionamiento del radiador, ya que consume más energía que la necesaria para climatizar el ambiente. De igual forma, produce un mayor gasto económico en la factura final, por lo que debemos expulsar ese aire encerrado para ahorrar dinero. Esa acción de expulsar aire se le llama purgado, y es una operación de mantenimiento sencilla que, a continuación, te explicaremos cómo llevarla a cabo.

En la actualidad existen distintos tipos de radiadores, por ende, existen distintas maneras de purgarlos, las cuales podemos resumirlas en dos tipos: automático y manual. Evidentemente, el purgado manual debemos hacerlo nosotros mismo, mientras que el automático lo realiza el radiador solo.

Sabemos que el radiador necesita ser purgado cuando empieza producir ruidos como gorgoteo o la parte superior del mismo se encuentra fría a diferencia de la parte inferior caliente. Una vez identificado el problema, para solucionarlo debemos primero apagar el radiador y cerrar la llave de paso del agua al radiador.

El purgado de radiadores se debe comenzar desde aquel que esté más cerca de la caldera hasta aquel que esté más lejos de la caldera, en ese orden. Esto para viviendas de una sola planta, pero para viviendas de dos o más plantas convienen comenzar desde los radiadores más propensos a la acumulación de aire, es decir, desde arriba hacia abajo.

Con ayuda de una llave inglesa o un destornillador plano, lo siguiente que haremos será girar la válvula de purgado, que se halla en la parte superior del radiador, y dejar salir toda el agua hasta que salga de manera normal, sin ruidos y no turbulenta. Cuando ya el agua salga del radiador suavemente, quiere decir que el aire ha sido expulsado correctamente. Se recomienda seguir y repetir este procedimiento con todos los radiadores de la casa.

Este proceso de purgado suele alterar la presión óptima del radiador, la cual es de 1 a 1,5 bares. Si la presión de tu radiador no se encuentra en ese rango, debes ajustarla.

Si realizas todo bien, notarás de inmediato como la eficiencia de tus radiadores se incrementa y la factura se disminuye exponencialmente y si no, llamanos a nuestra empresa de instaladores de gas en Barcelona.

Los termostatos inteligentes

El mundo está evolucionando tecnológicamente a pasos agigantados, haciendo que nuestra vida cotidiana sea más simple y cómoda. Los termostatos inteligentes son calores exponentes del avance de la tecnología, ya que nos han traído bienestar y tranquilidad al permitirnos regular de manera exacta y sencilla la temperatura de nuestra casa y del agua caliente que consumimos.

Antes de empezar a elucidar y a adentrarnos en los detalles de los termostatos inteligentes, debemos saber qué son en sí: los termostatos inteligentes son artefactos electrónicos que están conectados a una fuente de calor para regular la temperatura de forma automática e impedir que aumente o disminuya del grado que hemos estipulado.

Los avances tecnológicos y los termostatos inteligentes nos han habilitado de controlar de manera integral los sistemas de calefacción de nuestro hogar, por lo tanto, gracias a ello podemos cambiar y programar la temperatura de nuestra casa según nuestro horario. De esa manera, podemos apagar o encender el aire acondicionado y los calefactores en el momento que queramos en pro de ahorrar energía y optimizar el consumo, lo que a la larga nos dará una mayor eficiencia de los equipos y pagaremos menos por la factura final de los servicios de gas y electricidad.

Por si no fuera poco, estos termostatos eléctricos también pueden ser manejados a distancia gracias a los teléfonos inteligentes, tablets y ordenadores mediante programas y aplicaciones que, además, te permiten ajustar la temperatura de tu casa automáticamente según la temperatura del exterior.

Conociendo los termostatos inteligentes: MiGo, de Saunier Duval

La marca mencionada trae al mercado su primer termostato inteligente con conexión a internet que permite ser controlado, por medio de su aplicación móvil, por cualquier teléfono inteligente. Eso sí, nada más funciona con calderas de la misma marca. Este termostato es sin lugar a dudas el que permite más ahorro de energía eléctrica y gasífera del mercado.

Una de las principales características que destacan a este termostato inteligente del resto, es su sistema de regulación de potencia de las calderas, que habilita la optimización del uso de las calderas según las necesidades que presente el ambiente a climatizar. De esa manera, ya no es necesario apagar y encender la caldera en cada momento para regular la temperatura, ya que el termostato lo hará por ti sin necesidad de apagar el termostato, ahorrando de esa manera mucha energía y mucho dinero en la factura final.

Asimismo, la aplicación móvil te permite ver el historial de funcionamiento para que puedas evaluar tú mismo el consumo mensual y anual, y, de esa manera, regular el uso de forma personalizada.

En definitiva, los termostatos inteligentes son los elementos perfectos para optimizar y mejorar el uso de tus sistemas de calefacción, además, te brindan un confort y ahorro económico realmente notable.

Nosotros tenemos más de 10 años llevando servicios de calidad respectivos a estos termostatos inteligentes, así que llámanos ante cualquier duda para ayudarte de la mejor manera.